Primero que nada, se piensa en muchas ocasiones que los autoritarismos son una mala forma de gobierno que sólo trae consigo consecuencias tanto para el Estado que lo ejecuta como para la población. Ahora bien, cuando termina la Segunda Guerra Mundial, la condición de regímenes autoritarios en Europa ya no era algo a seguir, por lo que empieza a haber una etapa de liberalización política; sin embargo, la situación de Asia es muy distinta, aquí sí son necesarios ese tipo de gobiernos para mantener la estabilidad y en algunos casos para lograr un gran crecimiento y un gran desarrollo económico.
Aunado a lo anterior, Asia presenta un escenario en el que se
presentaron múltiples características dentro de un mismo territorio; primeramente, los múltiples grupos étnicos y religiosos contribuían a la existencia de
situaciones de inestabilidad, por lo cual se requería un poder centralizado que
le diese cohesión e identidad a estas sociedades. Este sistema apareció con la motivación de crear
estabilidad y unidad en situaciones en las que sucedía lo contrario.
No hay comentarios:
Publicar un comentario